En artículos anteriores analizamos los retos que enfrenta el sistema de Cobro Digital (CoDi) en México y los motivos que llevaron a las autoridades a impulsar el programa. El próximo 30 de septiembre termina el plazo estipulado por Banco de México para que los bancos que utilizan el Sistema de Pagos Electrónicos Interbancarios (SPEI) implementen el nuevo sistema a nivel nacional. Por lo tanto, es pertinente analizar, a un mes de su lanzamiento, el impacto de la fase piloto, los avances logrados por las instituciones bancarias y nuevos retos que han surgido a partir de estos acontecimientos.
La fase piloto comenzó el 18 de julio de 2019 con operaciones reales de usuarios y comercios en tres ciudades del país: La Paz (Baja California), Progreso (Yucatán) y Tulancingo (Hidalgo). Estas ciudades fueron seleccionadas debido a la diferencia entre su densidad de población y acceso a internet. La participación por parte de los bancos y otras instituciones que conforman el SPEI no era obligatoria para esta fase, sin embargo las siguientes instituciones decidieron participar: ASP Integra, Banco Azteca, BanBajio, BanCoppel, BBVA (desde el 19 de agosto), Citibanamex (a partir del 2 de septiembre), Fincomun, Intercam, Pagatodo, Santander y STP. Además, otras instituciones que no forman parte del sistema SPEI iniciaron operaciones: Clip, IX Agency, Chedraui, Walmart, UnDosTres.
El proceso para que las instituciones financieras puedan utilizar el CoDi consta de dos etapas. Primero es necesario iniciar un proceso de validación técnica, en éste las autoridades aprueban la viabilidad de los sistemas que implementarán los bancos para la operación y deben presentar a las autoridades su plan de trabajo relacionado con el CoDi. La segunda fase consiste en recibir una certificación por parte de Banco de México (Banxico) para poder operar de manera oficial en el sistema. Las instituciones que participan en el SPEI están obligadas a recibir mensajes de cobro en su aplicación de banca móvil y aceptar/procesar pagos del CoDi en su infraestructura interna.
Sólo falta un mes para que sea obligatoria la implementación del CoDi por parte de todas las entidades financieras que participan en el SPEI, muchas de éstas no han logrado cumplir con los requisitos de Banxico. Las instituciones que han participado en todas las ciudades del programa piloto fueron: BanCoppel, Fincomun, Pagatodo, Santander y STP. Además, de las instituciones obligadas solamente tres han logrado certificarse al cien por ciento al 20 de agosto de 2019. Por otro lado, Afirme y Monex están en proceso de validación técnica, por lo tanto estarán lista para operar en septiembre. Es alarmante que instituciones como Banamex, HSBC y VePorMás presenten retrasos importantes para implementar el sistema. Inclusive, existen otras instituciones que generan inquietud ya que no han cumplido con las fases estipuladas en su plan de trabajo, como Inbursa y CIBanco. Por el tamaño de las instituciones que participan en el sistema financiero, Banamex es la institución que genera mayor preocupación ya que su cartera de crédito total es por un monto de $680 mil millones de pesos de acuerdo a la CNBV lo que la coloca como la tercera institución de banca múltiple más grande de México. Otros nuevos desafíos que han surgido relacionados al CoDi son la conectividad y ciberseguridad.
De acuerdo a datos presentados por CNBV en su reporte Panorama Anual de Inclusión Financiera, en México hay 516 municipios sin servicios financieros por la falta de infraestructura tecnológica para soportar estos sistemas. La mayoría de los municipios se encuentran en el sur del país, siendo Oaxaca el estado más con menor conectividad ya que concentra al 68.4% del total de municipios afectados. La Asociación de Bancos de México (ABM) está desarrollando programas junto con el
gobierno para aumentar la inclusión financiera en estas entidades. Carlos Rojo Macedo, presidente ejecutivo de la ABM, presentó los proyectos en el Seminario sobre el “Sistemas de Pagos y Nuevas Tecnologías” de Banxico. El proyecto más interesante consiste en inversión en conectividad exclusiva para servicios bancarios mediante antenas satelitales. Esto resulta una opción viable a corto plazo ya que implica menor costo y tiempo para instalar la infraestructura necesaria a comparación de otras opciones como la fibra óptica. Este programa cuenta actualmente con una fase piloto en el distrito de Yautepec (Oaxaca), conformado por tres municipios: San Carlos Yautepec, San Pedro Quiatoni y Nejapa de Madero.


El segundo problema que ha surgido en los últimos meses es la cantidad de ciberataques que afectan a la banca en México. De acuerdo a la Organización de los Estados Americanos (OEA) y la CNBV en 2018, 43% de las entidades financieras en México han sufrió ataques cibernéticos exitosos. Esto representa que los usuarios víctima de estos incidentes asciende a 14.3 millones, el 31% del total de clientes en el sistema financiero. Miguel Díaz, director del Sistema de Pagos Electrónicos de Banxico, informó que las entidades financieras que participen en el esquema alterno al SPEI y hayan sufrido ciberataques, no podrán participar en el CoDi. Esto debido a que son más susceptibles a ciberataques ya que requieren un mayor tiempo de respuesta para llevar acabo las transacciones.

El CoDi es una gran oportunidad para incluir en el sistema financiero mexicano a la población mexicana, esto generaría beneficios a todas las entidades que la conforman e incentivaría el crecimiento económico. Programas similares han sido implementados en India y China con resultados positivos que han aumentar la inclusión financiera en sus respectivas poblaciones. Lo más importante es que tanto las autoridades como las instituciones financieras busquen que el CoDi sea una solución a largo plazo, y con ello desarrollen la infraestructura y sistemas necesarios para lograr beneficios a toda la población.