En julio del 2019, la agencia calificadora Fitch Ratings decidió disminuir la calificación de la empresa paraestatal PEMEX de “BBB-“ a “BB+”. Esta noticia es relevante para el mercado ya que indica un grado de inversión “especulativo”. Las empresas cuya deuda tiene una calificación “especulativa” indica al mercado un alto riesgo de impago.  Por lo tanto, PEMEX al tener pasivos financieros por 106 mil millones de dólares y ser una de las empresas petroleras más endeudada del mundo, tendrá graves consecuencias ante este cambio de calificación. Algunas de estas consecuencias son: en caso de requerir más financiamiento PEMEX tendrá que compensar el riesgo con una mayor tasa de interés; muchos fondos de inversión tienen entre sus políticas de administración de portafolio no adquirir deuda especulativa, por lo que será más complejo obtener recursos del mercado financiero. Además, los fondos de inversión tienen la política de vender los activos financieros si dos agencias calificadoras les otorgan calificaciones especulativas, por lo tanto la deuda en el mercado de PEMEX podría sufrir una desinversión significativa lo que dificultaría la restructura de los bonos en el futuro.

Uno de los motivos por los que Fitch Ratings redujo la calificación fue que la empresa petrolera mexicana no había presentado su plan de negocios para el nuevo sexenio. El mercado esperaba el contenido de este documento ya que tendría que plasmar la visión de la nueva administración de gobierno que tiene entre sus pilares “rescatar” a PEMEX de su situación actual y volverla autosuficiente en los próximos años. Este proyecto requiere de un capital importante, sin embargo, la empresa no cuenta con los recursos debido a que la emisión de nuevos pasivos no es una opción por los motivos mencionados en el párrafo anterior. La espera terminó el 17 de julio cuando el director general de la empresa Octavio Romero Oropeza, presentó el documento en conjunto con el presidente de la república.

A continuación, se presenta un análisis de los factores financieros claves que contienen dicho plan de negocios:

El primer factor importante es el margen de utilidad de la empresa. Este indicador en años previos mostraba margen de utilidad negativo, en 2018 fue por un monto de 62 mil millones de pesos e inclusive en 2015 reflejó una pérdida por 147 mil millones de pesos. La empresa plantea alcanzar márgenes de utilidad positivos a partir del año 2020 cuando tenga utilidades por 84 mil millones de pesos. El gobierno y la alta administración de la empresa plantea llegar a este resultado mediante una reducción significativa de la carga disminuyendo la tasa del Derecho por la Utilidad Compartida que actualmente representa es del 65%; esta tasa disminuirá en 2020 a 58% y en 2021 a 54%. Esta reducción se traducirá en 128 mil millones de pesos en ahorros para PEMEX en los siguientes tres años.

El segundo factor clave es el origen de los recursos para aumentar la producción petrolera de la empresa, ya que plantea pasar de 1.8 millones de barriles diarios en 2018 a 2.7 millones de barriles diarios en 2024. Para lograr una tasa de crecimiento anual cercana al 10% PEMEX proyecta invertir una cantidad importante de recursos en infraestructura. Como se mencionó anteriormente, las condiciones de la empresa impiden que se obtengan recursos mediante la emisión de nueva deuda financiera, por lo que las fuentes de financiamiento serán: ingresos de la empresa, aportaciones del gobierno federal e inversión privada con contratos de servicio a largo plazo (CSIEE). El gobierno federal plantea otorgar recursos por 141 mil millones de pesos entre 2020 y 2022, entregando anualmente 66 mil millones de pesos, 38 mil millones de pesos y 37 mil millones de pesos respectivamente. Los contratos privados buscan captar recursos por 108 mil millones de pesos entre 2020 y 2023. Esta fuente de ingresos punto es relevante para el mercado ya que la nueva administración del gobierno federal ha criticado enérgicamente a la administración previa por la reforma energética, donde se planteaban contratos similares. Es importante considerar que PEMEX planea no emitir nueva deuda y buscar el “desendeudamiento natural” de la empresa en el largo plazo. La deuda actualmente equivale a 2,123 mil millones de pesos y se plantea reducirla a 1,884 miles de millones para 2024.

 

Ilustración 1. Fuentes de Financiamiento de la Inversión en PEMEX 2020-2030. Elaboración propia con datos del Plan de Negocios 2019-2023 de PEMEX

Finalmente, sólo el tiempo indicará si los escenarios planteados por la empresa son realistas, las consecuencias se observarán en los precios de los bonos de la empresa y en los cambios en las calificaciones de dichos instrumentos. La empresa enfrenta una tarea titánica, los altos mandos de la institución tendrán que optimizar una gran cantidad de procesos operativos y administrativos para “rescatar” a la empresa paraestatal. De lo contrario, las consecuencias podrían afectar a todas las entidades que participan en el sistema financiero mexicano.

Elaborado por Javier Gómez