Joel Stern, personaje reconocido por su autoridad en las finanzas corporativas y métricas de desempeño y valuación, fue el creador y desarrollador del EVA (valor económico agregado). En los primeros años del EVA, Stern tuvo que hacer muchas visitas a compañías alrededor del mundo para informar sobre su nueva invención como un nuevo método para incentivar la gestión corporativa, pero, aunque muchos escucharon, solo algunos realmente implementaron el EVA en un principio. Actualmente el concepto del EVA es utilizado por miles de compañías alrededor del mundo y de muchas ha sido parte de historias de éxito.

Una empresa que decidió no implementar esta métrica de desempeño fue la empresa sudafricana Nampak, la cual se especializa en la fabricación y diseño de envases de vidrio, papel, metales y plástico, y es la empresa más grande de envasado diversificado en todo África. Dicha empresa ha sido catalogada como una gran destructora de riqueza, principalmente motivado por los rendimientos totales de los accionistas los cuales han seguido una tendencia negativa durante más de 5 años. Administradores de activos culpan principalmente a los incentivos de gestión desalineados dentro de la empresa y específicamente, al rechazo de la adopción de EVA, como la principal razón de la caída de 90% del valor de las acciones de Nampak en 5 años. En contraste las acciones de la empresa Ball Corp, localizada en Estados Unidos e igualmente dedicada a la fabricación de envases y que, si adopto el uso del EVA, han tenido un aumento de 220% en el mismo periodo.

 

Como se puede notar el impacto de la implementación del EVA en la confianza de los accionistas puede ser muy grande en ciertas empresas. Recientemente, la firma asesora de representación Institutional Shareholder Services (ISS), a la cual los fondos de cobertura, fondos mutuos y organizaciones similares que poseen acciones de múltiples compañías pagan para asesorar sobre los votos de los accionistas, ha cambiado su métrica primaria de desempeño al EVA basados en un estudio que demuestra la alta correlación del EVA con los rendimientos totales de los accionistas.

La consultora Pay Governance, se decidió a comprobar el estudio de ISS con un análisis propio para probar la correlación entre el EVA y los rendimientos totales de los accionistas.

Pay Governance descubrió que otras métricas financieras tienen una correlación similar o mejor con los rendimientos de los accionistas que con EVA según su análisis de las compañías S&P 500 de 2016 a 2018. Específicamente, el crecimiento del EBITDA (acrónimo del inglés Earnings Before Interest, Taxes, Depreciation, and Amortization) se correlacionó más con los rendimientos de los accionistas que el crecimiento de EVA. El 71% de las empresas con un crecimiento negativo de EVA tuvieron rendimientos positivos para los accionistas.

Si bien el crecimiento del EBITDA resulta estar más altamente correlacionado que el crecimiento del EVA, este último funciona bien como una medida de evaluación de desempeño para ciertas compañías y sectores donde los accionistas requieren más información del valor económico agregado que su inversión les puede generar.

En definitiva, el EVA puede ser un indicador muy importante para la toma de decisiones de los inversionistas, lo que puede influir en la operación de la misma, aunque se debe evaluar estratégicamente si se selecciona como parte de un grupo de métricas de incentivos y desempeño con fines de motivación ejecutiva y de alineación de accionistas, para que no se sobreestime su valor y se deje de tomar en cuenta otras métricas altamente relevantes como el crecimiento del EBITDA.